Desde la década de 1980, el IMC ha sido el estándar para medir la obesidad, pero expertos han cuestionado su validez. Investigadores han propuesto una nueva clasificación que distingue entre obesidad preclínica y clínica, según el impacto en los órganos y la salud general.

Un equipo de 58 investigadores ha publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology una propuesta para cambiar la forma en que se mide la obesidad, argumentando que el IMC, utilizado desde los años 80, no es suficiente para evaluar el impacto real del exceso de grasa corporal en la salud.
Francesco Rubino, cirujano bariátrico del King’s College de Londres y autor principal del informe, explicó que la obesidad es un espectro más que una enfermedad homogénea, y su impacto varía en cada individuo.
La Comisión sobre Obesidad Clínica propone distinguir entre obesidad preclínica y clínica. La primera se refiere a un exceso de grasa corporal sin alteraciones en los tejidos u órganos, mientras que la segunda implica daños en el organismo que pueden generar complicaciones graves como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o cáncer.
El estudio recomienda utilizar la circunferencia de la cintura y exploraciones corporales para medir la adiposidad, en lugar de depender exclusivamente del IMC. Además, sugiere evaluar factores como la inflamación y la resistencia a la insulina para un diagnóstico más preciso.
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El Dr. Brett Osborn, neurocirujano y experto en longevidad, coincide en que el IMC es una medida obsoleta, ya que puede etiquetar erróneamente a personas musculosas como obesas o ignorar niveles peligrosos de grasa visceral en individuos con IMC normal. En su clínica, en lugar del IMC, se utilizan mediciones de grasa visceral y masa muscular esquelética.
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Los investigadores destacan la necesidad de un enfoque más integral para tratar la obesidad y prevenir sus consecuencias a largo plazo. Recomiendan que las personas con obesidad preclínica reciban asesoramiento y monitoreo, mientras que aquellas con obesidad clínica sean tratadas como pacientes con una enfermedad crónica.